caro dejaron por gorda

¡ME DEJARON POR GORDA!

Por CAROLINA ALBURQUENQUE / @caro_albur

Una mujer británica revolucionó las redes sociales tras hacer público el rechazo que sufrió por ser gorda.  En esta nota, tres testimonios que nos invitan a reflexionar sobre el ser y el parecer.

Bellas mujeres glam, ¿cómo están? Espero que este mes de los gatos venga plagado de sensualidad y saque esa diosa gatuna que llevamos dentro. Vía Twitter, varones me han comentado que se sienten “identificados” con algunas de mis notas, lo que me parece muy positivo. Casi siempre escribo para los dos géneros, no obstante, hoy solo me enfocaré en nosotras.

La historia

Los primeros días de julio casi me atraganté con el café al leer un titular: “Mujer es rechazada tras cita en Tinder por ser gorda”.  Como me sentí identificada –muy identificada- me metí como flecha al enlace y leí la historia.

Michelle Thomas
Michelle Thomas

La protagonista es Michelle Thomas, una británica de más de 30, que decidió aventurarse en Tinder para encontrar el amor. El resultado: hizo match, con Simón, un hombre de 40 años. Su idilio comenzó como todos, WhatsApp, llamados y tres citas. Todo parecía un sueño. Pero, luego de la última cita recibió un correo de Simón, que decía así: “No quiero insultarte, te adoro Michelle, y creo que eres la chica más linda que he conocido. Pero mi mente está empecinada en encontrar a una mujer más delgada. Estoy encantado con tu mente, tu cara, tu personalidad, pero no puedo decir lo mismo sobre tu figura. Por favor trata de perdonarme. Te adoro”. Y faltaba lo peor, Simón finiquitó el tema con esta frase de oro: “Me casaría contigo, pero si fueras un poco más delgada”.

michelle-thomas-tinder-body-shamePara terminar la historia, Michelle le respondió a través de redes sociales: “No tengo por qué atraerte. Todos tenemos un buen amigo que observamos con tristeza pensando que es encantador, pero no nos hace tilín. Nos encantaría estar atraídos por él, pero nuestros cuerpos y mentes no funcionan así. Y está bien. Lo que no está bien es el hecho de que, después de estar conmigo un par de horas, te hayas tomado tu tiempo para escribir este mensaje totalmente fuera de lugar. Es poco menos que sádico. La forma detallada en la que expresas cuánto te disgusta mi cuerpo es verdaderamente grotesca. El único objetivo posible de escribir esto es hacerme daño”.

Como mi curiosidad es muy gatuna, fui al Instagram de Michelle, y ¡zas!, la mina  no es gorda, o sea, quizá un poquito -exactamente nueve kilos, según confesó ella-. Pero es bella, y si bien la belleza es subjetiva, esta mujer no está en la categoría de “gorda macabra” (eso se lo escuché a uno de mis entrevistados). Tras ver esto, pensé “que pelotudo el tipo” y varias otras cosas más pues el tema me llegó.

Más allá de la primera lectura…

Desde una perspectiva más amplia, reflexionando luego, me puse a pensar acerca de estas actitudes tan “desafortunadas” de los hombres.  Vamos a partir por indicar que, la cobardía y la falta de madurez del género masculino, en muchas ocasiones, es decepcionante e irritante. Esa estrategia de dejar de llamar a una chica, con el objetivo de que ella se de por enterada de que ya no le interesa, es pésima. Los varones deben aprender a mejorar. Es importante que asuman y enfrenten las situaciones.

En segundo lugar, ¿desde cuándo la honestidad de “otro” es tan letal para la autoestima de una mujer? ¿Por qué sentirse ofendida? El tipo le dijo claramente que aunque estaba encandilado con su rutilante personalidad, su físico no le atraía. ¿Hay algo de malo en ello? ¿Acaso nosotras las mujeres no discriminamos también? Siempre escucho a mis amigas decir “quiero un mino así y bla bla bla”. Es cierto que somos menos visuales, pero cuando un tipo es tierno y amoroso, pero quizá no tan lindo o sexy, no le damos chance (la que niegue esto, no está siendo honesta).

Finalmente creo que ese tal Simón le hizo un enorme favor a Michelle, pues si para él el físico era tan trascendental, probablemente siempre estaría compitiendo con otras mujeres y eso sí que es más triste aún.

Ellos confiesan

Hablé de este tema con tres varones para entender sus argumentos. Uno de ellos es Rodrigo, un guapo de 40 años que me indicó: “Es cierto, me gustan las minas ricas, que se preocupan de su figura, de su presentación personal, pero si esa mujer solo es linda, probablemente sea sexo y nada más”. Agregando luego: “el físico me atrae, pero lo que realmente me enloquece, es lograr una buena conexión sexual con una mujer.  Todo el resto se puede arreglar, si está gordita yo la llevo al gym, y si no es muy bonita, algo siempre se puede hacer” (morí al escuchar esto y pensé  “es broma”, pero no, era real).

Ignacio fue otro de mis entrevistados: 37 años, no tan mino, pero un hombre con un CI realmente impresionante, una especie de Wikipedia hecha persona. Él me dijo: “Ustedes las mujeres también son crueles. Cuando el hombre no cuenta con el tamaño indicado –ya saben a cuál me refiero- desaparecen, ¿o no? Nuestro tamaño es algo que no podemos solucionar, pero en cambio si una mujer está gorda, ella puede hacer dieta, y si es una ‘gorda macabra’, se puede operar. En cambio nosotros no podemos alargar nuestro aparato”, sentenció.

Finalmente Manuel de 30 años, mino mino, me dejó perpleja: “Yo puedo entender que una mina sea gorda. Quizá lo puedo tolerar y me puede llegar a gustar; pero lo que no me gusta es que se victimice con frases estilo ‘lo mío es hormonal’ o tanta cosa más que dicen. Si está gorda y no le gusta su cuerpo, que haga algo, o que lo acepte y ya”. Luego siguió: “Para mí el físico atrae pero no lo es todo, porque prefiero una mujer alegre y segura de sí misma. Lo que pasa es que justamente esas mujeres no son tan gordas; pueden ser rellenitas pero solo eso. El cuerpo atrae, pero la personalidad captura”.

Concluyendo…

Para finalizar, yo creo que nosotras las mujeres debemos dejar de dramatizar  y victimizarnos. Si a algunos hombres no les gustan las más gorditas o más exóticas, eso da lo mismo, en la viña del señor alcanza para todas.  Hay hombres que aman las curvas y detestan las flacas, y hay chicos que aman las fitness o las pechugonas, o las de pelo largo o las de pelo corto. El punto es que, si al chico que te gusta, tu no le gustas, tiene derecho a eso. Trabaja con la frustración y sigue adelante. Claro, suena fácil, pero ¿si no te quieren o aceptan tal cual eres, para qué seguir en ello?

Como consejo puedo decir lo siguiente a todas mis lectoras: lo primero, belleza no es actitud, belleza es cuidar nuestro cuerpo y sentirnos bien, ojalá hacer deporte y tener cuidado personal. No quiero ser superficial hablando solo de lo físico, sino que quiero hacer referencia a que el primer amor que una debe tener, es el propio. Por lo tanto, cuando una se ama, se cuida y hace lo que necesita para sentirse hermosa.

Por ahora, yo estoy a pura lechuga y pollo. Tengo un humor de aquellos, pero bueno, quiero ser más bella exteriormente, porque ya viene el verano y pretendo dejar a varios con la boca abierta. De todas maneras les confieso igual que me quedé con el WhatsApp de Rodrigo, ¿le hablo o no? En una de esas me lleva al gym como primera cita.  Luego les cuento… ¡Besos!

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