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¿QUÉ TAN EQUIVOCADO ES DECIR “MENTIRAS PIADOSAS” A LOS NIÑOS?

Por ANA GABRIELA ROJAS / @AnaGabrielaRoj8

¿Cuántas veces les hemos dicho a nuestros niños “mentiras blancas” ó “mentiras piadosas”, con la finalidad por ejemplo, de no hacerlos sufrir en forma innecesaria? Pero mentir de esta manera, ¿trae consecuencias? ¿Cuáles son los límites? Te lo contamos en Mujer Glam.

A pesar de que muchos padres fomentan en su familia el valor de la honestidad, utilizan igual las llamadas “mentiras blancas”. La mayor parte de las veces, tiene que ver con un mecanismo de defensa. Puede ser por el miedo a ser juzgado, o dañado.

Otras veces es porque creen que sus niños aún no están preparados para saber y entender ciertas situaciones dolorosas y/o traumáticas, tales como la muerte de una mascota o de un ser querido. Por lo tanto se usan como una forma de protección con la intención de que los más pequeños no tengan que experimentar el sufrimiento. O simplemente porque resulta más cómodo decirlas, que enfrentar todo tipo de situaciones y explicaciones tensas y/o complejas.

También se utilizan como forma de amedrentamiento y control, como cuando se le dice al niño que si no se porta bien vendrá el “viejo del saco” y se lo llevará, o que si ve la televisión desde muy cerca, quedará ciego.

Hay casos en que se usan con el objetivo de hacerles la vida más feliz y mágica, como con el tema del “Viejo Pascuero” y el “ratón de los dientes”.

¿Esto tiene consecuencias?

Cuando las mentiras blancas, aparentemente inocuas, encierran secretos familiares y a la vez se mantienen majaderamente en el tiempo, al momento de descubrir la verdad, y sobre todo cuando ya no se es niño, esto puede causar un alto impacto en esa persona engañada que finalmente se siente fuertemente traicionada y con la sensación de que creer en los demás es una labor muy difícil. Se debilitan las confianzas y se cuestionan las lealtades y hasta el amor.

Hay que señalar que el shock provocado puede además medrar tanto nuestra identidad como nuestra autoestima.

¿Cuáles son los límites?

Las mentiras solo se pueden justificar entonces en situaciones bastante puntuales y de manera temporal, pues lo ideal es siempre ir con la verdad y comunicar e informar a los niños de acuerdo a su nivel de entendimiento y desarrollo, en un lenguaje apropiado y acorde, con tacto y serenidad.

Por último, es sabido que los seres humanos aprenden con el ejemplo, por lo tanto, si los padres mienten en varios aspectos de la vida, desde lo cotidiano hasta el resguardo de grandes secretos, no será extraño ver niños que crecen incorporando tales conductas también a su vida, en donde ciertos valores se ven disminuidos en pos de ganancias de todo tipo.

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