ana sicología inversa

¿SABES USAR LA PSICOLOGÍA INVERSA PARA OBTENER LO QUE QUIERES?

Por ANA GABRIELA ROJAS / @AnaGabrielaRoj8

¿Quién no ha escuchado hablar de la psicología inversa? ¿Lograr que una persona haga o diga algo cuando le decimos lo contrario a lo que deseamos? La verdad es que se trata de una forma de manipulación cuya utilización y éxito podría ser cuestionada por algunos y celebrada por otros.

La mayoría de las personas sabe que la psicología inversa es un fenómeno en donde el objetivo es que una persona haga algo que nosotros deseamos, diciéndole que realice lo contrario.

Fue el psiquiatra Viktor Frankl quien describió esta técnica que básicamente radica en cambiar la conducta de alguien cuando ésta no quiere hacer lo que queremos. Esto se logra cuando somos nosotros quienes cambiamos de posición para que esta persona nos lleve la contraria, de esta forma logramos que realice nuestro deseo original.

Una forma de manipulación 

Efectivamente sí es una técnica de manipulación, por lo tanto puede ser cuestionable por algunos y defendida por otros, por temas relacionados a la ética y la moral. En este sentido cada cual verá si está bien o no utilizarla.

Aunque suena bastante interesante hay que decir que no todo el mundo responde a ella, quienes sí lo hacen en general son personas que no les gusta que les digan lo que tienen que hacer, como por ejemplo, los niños rebeldes.

¿Cómo se utiliza?

La idea principal es que se debe decir lo contrario a lo que se esté discutiendo. La otra persona solo querrá dominar la discusión y finalmente ganar. Por lo tanto, poco a poco le importará menos el tema a discutir, sino solo sus ganas de ser quien domine la situación.

Funciona más en niños y adolescentes que en adultos, ya que éstos últimos suelen darse cuenta; en cambio los más jóvenes se encuentran en una etapa caracterizada por la rebeldía y la búsqueda de límites, y eso es precisamente lo que mueve sus emociones. Aunque hay que aclarar que sí funciona en adultos a quienes les molesta ser controlados y que desafían a la autoridad.

Ejemplos de psicología inversa:

-“Ahora que estás de vacaciones tienes que ir tú a buscar los niños a su clase de natación, porque siempre soy yo la que los busca”.

-“Anda tú, no tengo ganas”.

-“Está bien, yo voy a ir, tú quédate, no me importa. Todos se darán cuenta que nunca te preocupas de tus hijos y que solo a mí me ven con ellos, que todo el mundo vea que mis hijos no tienen un padre presente. No te preocupes, yo voy, veo que solo cuentan conmigo”.

Otra forma de usar la psicología inversa y que funciona mucho más con niños, es hacerla en forma de reto: “Te apuesto que no puedes terminar tu tarea antes de las seis”.

Es importante decir que no es recomendable hacerlo en personas con baja autoestima, ya que se corre el riesgo de que realmente piensen y crean que no son capaces, por lo tanto le puedes provocar un serio daño en su autoimagen y amor propio.

Tal vez esta técnica no sea la mejor herramienta, pero bien utilizada puede resultar de gran ayuda cuando se aplica con responsabilidad.

Comentarios

comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>